28 mayo, 2026

La sintonía fina de Llaryora con Karina Milei: entre el auxilio a Adorni y el ajedrez minero

La política cordobesa volvió a demostrar que el pragmatismo es su brújula más fiel. Mientras el Jefe de Gabinete, Manuel Adorni, atraviesa su hora más crítica en el Congreso, el oficialismo provincial decidió tenderle un puente de plata. Ninguno de los seis diputados que responden a Martín Llaryora estampó su firma en el pedido de interpelación impulsado por la oposición. Este gesto no fue una casualidad ni un descuido; fue una señal dirigida directamente a Karina Milei, con quien el gobernador compartió horas después la Mesa Federal Minera en San Juan.

En las tierras cuyanas, se movió con la comodidad de quien sabe que sus votos en Buenos Aires son oro en polvo para la Casa Rosada. Al evitar el linchamiento legislativo del vocero presidencial, el cordobés le envió a «El Jefe» un mensaje de gobernabilidad, justo cuando el oficialismo nacional empieza a tantear una reforma electoral para suspender las PASO. Sin embargo, en los pasillos del Panal se encargan de aclarar que este alivio es condicional: no haber firmado el pedido no significa que, llegado el momento de la sesión, los cordobeses no utilicen el quórum o el voto como moneda de cambio para sus propios reclamos federales.

Pero la cortesía institucional en San Juan convivió con una tensión electoral inocultable. La presencia de Gabriel Bornoroni en la misma mesa minera funcionó como un recordatorio de que La Libertad Avanza ya tiene su propio contendiente para 2027. La estrategia del llaryorismo ante esta amenaza es clara: apostar a la fragmentación de sus rivales. En el esquema del gobernador, un Rodrigo de Loredo distanciado de la ola violeta y un Mauricio Macri operando como un «hermano a la distancia» para sostener un Juntos por el Cambio residual, son las piezas necesarias para que la oposición llegue dividida y el Partido Cordobés mantenga su hegemonía.

La visita a San Juan también sirvió para que Llaryora reafirmara su perfil productivista, destacando que el clúster minero y energético cordobés ya cuenta con más de 200 empresas listas para asistir a los proyectos estratégicos del país. En el fondo, el gobernador juega una partida múltiple: se ofrece como aliado estratégico para el desarrollo minero nacional, sostiene la fragilidad parlamentaria de Milei cuando le conviene, y al mismo tiempo, trabaja sobre las fisuras de un PRO y una UCR locales que no terminan de decidir si quieren ser socios o empleados de la marea libertaria.