La ausencia de legisladores aliados y un profundo cortocircuito técnico con el Ministerio de Desregulación obligaron a La Libertad Avanza a postergar la votación del proyecto de defensa de la propiedad privada para el 6 de agosto, en medio de un clima de extrema tensión entre Patricia Bullrich y la vicepresidenta Victoria Villarruel.
El tratamiento del proyecto de defensa de la propiedad privada, orientado a eliminar los límites para la compra de tierras rurales por parte de extranjeros, sufrió una severa parálisis en el Senado y su votación debió ser postergada para el 6 de agosto. La estrategia de La Libertad Avanza, conducida en el recinto por la jefa de la bancada oficialista Patricia Bullrich, naufragó debido a una combinación de ausencias imprevistas en los bloques aliados y una profunda descoordinación técnica con el Ministerio de Desregulación, bajo la tutela de Federico Sturzenegger. El fracaso de la sesión significó un duro revés para la Casa Rosada y desató los festejos del kirchnerismo, que celebró el pase a cuarto intermedio tras el receso invernal.
El naufragio de la ley —que ya acumulaba quince borradores distintos— se precipitó por la falta de un margen de votos seguro ante las ausencias de Carlos «Camau» Espínola y la macrista Andrea Cristina. Sin embargo, el factor determinante fue un cortocircuito normativo insalvable: a espaldas de Sturzenegger, Bullrich y el senador fueguino Agustín Coto modificaron el texto a último momento para incorporar una cláusula que garantizaba a las provincias el dominio originario y la capacidad de fijar regímenes jurídicos propios sobre sus recursos. Desde la cartera de Desregulación advirtieron de inmediato que este agregado violaba la Constitución Nacional al permitir que cada jurisdicción estableciera topes discrecionales a los extranjeros, lo que en la práctica crearía veinticuatro regímenes legales distintos y desvirtuaría el espíritu de libre mercado de la ley original.
La jornada legislativa estuvo cruzada, además, por una máxima tensión interna entre Patricia Bullrich y la vicepresidenta Victoria Villarruel. Según trascendió, la titular del Senado presionó intensamente a través de mensajes de texto para frenar el debate legislativo en el marco del fervor futbolero por las semifinales del Mundial de la Selección ante Inglaterra. Villarruel demoró su ingreso al recinto y dejó expuesta la fractura de la cúpula oficialista; no obstante, la bancada de La Libertad Avanza logró capitalizar el quórum inicial para aprobar un paquete de veintinueve pliegos judiciales. Entre ellos sobresalió la prórroga por cinco años del juez laboral Víctor Pesino —quien previamente había fallado en contra de una cautelar de la CGT— y las designaciones de seis conjueces federales para la jurisdicción de Córdoba.

Más historias
Estrategia electoral 2027: las alianzas de La Libertad Avanza con los gobernadores del centro
Los alcances de la reforma del BCRA y la eliminación de las metas de empleo
El dilema de las Zonas Frías: Por qué la política energética de la Casa Rosada incomoda al bloque del centro