28 agosto, 2026

Recesión en la metalmecánica: despidos en Metalfor profundizan la crisis del empleo industrial

La firma fabricante de maquinaria agrícola cesanteó a 35 operarios de su planta de Noetinger bajo un procedimiento preventivo de crisis. La caída en las ventas al sector agropecuario y la asfixia financiera aceleran la reestructuración del eslabón metalúrgico en Córdoba.

El escenario de fragilidad operativa que atraviesa la industria metalmecánica cordobesa sumó un grave indicador de deterioro en el sector de la maquinaria agrícola. La firma Metalfor concretó el despido de 35 operarios en su planta de la localidad de Noetinger, una medida que representa la reducción de casi el 24% de la dotación de personal de dicho establecimiento. Las cesantías se efectivizaron mediante telegramas notificados inmediatamente después de una jornada laboral reducida, tomando por sorpresa a la representación gremial y a los trabajadores, quienes denunciaron que la empresa bloqueó los accesos a la planta fabril sin mediar comunicación oficial previa respecto a las desvinculaciones.

La drástica reducción de la plantilla laboral se produce en el marco de un procedimiento preventivo de crisis tramitado por la compañía, cuya sede central se localiza en Marcos Juárez. La persistente retracción de la actividad industrial y el incremento sostenido de los costos fijos de producción minaron la liquidez de una de las principales fabricantes de pulverizadoras y fertilizadoras del país. Fuentes del sector señalan que las dificultades de acceso al financiamiento bancario a tasas competitivas, combinadas con una marcada caída en las ventas de equipos para el agro, forzaron a la dirección de la empresa a reestructurar sus costos operativos a fin de sostener la viabilidad mínima de sus flujos de caja.

El impacto material de la medida excede las fronteras de la firma y enciende alarmas sociolaborales en el interior productivo cordobés. Al tratarse de una economía regional altamente dependiente del empleo metalúrgico, la pérdida de 35 puestos de trabajo sobre una base original de 146 operarios de la planta de Noetinger proyecta un fuerte freno al consumo de proximidad y al comercio local. Ante este panorama de desinversión industrial, las representaciones sindicales anticiparon que exigirán la apertura de audiencias urgentes ante las autoridades del Ministerio de Trabajo provincial para evaluar si la compañía incumplió las actas de estabilidad suscritas bajo el marco regulatorio del preventivo de crisis.