El crecimiento de las exportaciones hidrocarburíferas fortalece la posición patrimonial del Banco Central de la República Argentina (BCRA) y compensa la volatilidad de los mercados financieros internacionales.
En el marco de una coyuntura internacional marcada por la incertidumbre financiera y la fluctuación de tasas de interés globales, la economía argentina muestra indicadores de estabilidad apoyados en el desempeño operativo de Vaca Muerta. Durante el mes de julio, el superávit comercial alcanzó los US$ 2.115 millones, impulsado por un crecimiento interanual del 114% en las exportaciones totales (US$ 8.854 millones), donde la colocación externa de combustibles y energía desempeñó un rol determinante. Este flujo positivo de divisas permitió que las reservas brutas del BCRA superaran el umbral de los US$ 50.000 millones (alcanzando los US$ 50.342 millones), registrando su nivel más elevado en los últimos siete años.
La contención del tipo de cambio mayorista por debajo de los $1500 ha estado respaldada por la acumulación de reservas y el sesgo de la política fiscal. El Gobierno nacional registró en julio una reducción del 7% en el gasto primario real, dinámica ponderada por agencias de riesgo crediticio en relación con la sostenibilidad del programa de desinflación. En cuanto a la actividad económica, las mediciones de junio reflejaron una variación positiva del 0,8% mensual desestacionalizada y un incremento del 2,7% en la comparación interanual, sosteniendo un comportamiento heterogéneo pero con tracción relevante de los sectores no tradicionales.

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