En su exposición ante la Bolsa de Comercio de la capital provincial, el ministro de Economía contrapuso la estabilización monetaria del gobierno libertario con la memoria histórica de las crisis financieras en la Argentina. Con duras críticas a la oposición y un guiño al sector agropecuario, aseguró que la baja del riesgo país es la condición previa para la llegada de inversiones y proyectó un escenario favorable para la reelección de Javier Milei en 2027.
En el marco del Ciclo de Coyuntura organizado por la Bolsa de Comercio de Córdoba, el ministro de Economía, Luis Caputo, desplegó una encendida defensa del programa de gobierno y buscó llevar previsibilidad a los sectores empresariales e industriales de la Región Centro. Con un discurso atravesado por apelaciones a la seguridad jurídica y a la «santidad de los contratos», el funcionario sostuvo que la Argentina atraviesa un proceso de reconstrucción estructural cuyos resultados deben medirse en plazos de largo aliento, comparando el escenario local con la transición económica chilena de las últimas décadas.
Acompañado por autoridades de la entidad anfitriona como Manuel Tagle y en presencia del ministro de Economía provincial, Guillermo Acosta, la presentación de Caputo combinó señales para los mercados con definiciones políticas de alto impacto sobre el futuro de las reformas fiscales, el equilibrio monetario y el calendario electoral.
La pedagogía de la desconfianza: del corralito al colchón de reservas
Uno de los ejes centrales del diagnóstico trazado por Caputo se enfocó en las razones del comportamiento del ahorrista argentino. Para el titular de la cartera económica, el sesgo hacia la dolarización o la preferencia por mantener divisas fuera del circuito bancario no responde a una pauta cultural, sino a la secuela de sucesivas violaciones a la propiedad privada impulsadas por el Estado a lo largo de las últimas décadas.
- Revisión del historial financiero: El ministro repasó eventos de quiebre como la hiperinflación de 1989, la confiscación de depósitos mediante el Plan Bonex, la crisis de la convertibilidad y el corralito de 2001, argumentando que dichos antecedentes destruyeron la credibilidad en la moneda nacional.
- Saneamiento del Banco Central: En este marco, justificó la estrategia de acumulación de reservas internacionales de la autoridad monetaria no solo como un objetivo técnico —cuya meta consideró cumplida—, sino como un «seguro» de contención frente a eventuales episodios de volatilidad Cambiaria.
El compromiso con el agro: retenciones cero en el horizonte de la gestión
Ante un auditorio predominantemente vinculado al complejo agroindustrial cordobés, Caputo abordó la continuidad de los derechos de exportación, una de las demandas prioritarias de las provincias productivas. Al respecto, el ministro ratificó la decisión política de remover la carga fiscal sobre las ventas al exterior del sector agropecuario, condicionando el ritmo de la baja a la consolidación del superávit fiscal.
«Las vamos a terminar, es un tema de tiempo. Si Milei es reelecto, las retenciones dejarán de existir completamente.»
El funcionario enfatizó que la reducción de la presión impositiva avanzará por etapas en la medida en que la economía recupere dinamismo. Asimismo, destacó el rol de la energía y la minería como actividades complementarias capaces de traccionar la llegada de divisas, rebajar el riesgo país y aliviar las condiciones de financiamiento tanto para el sector privado como para las administraciones provinciales.
Cuestionamientos de la coyuntura y proyección política hacia 2027
El tramo político de la jornada estuvo marcado por la confianza de Caputo en la continuidad del espacio oficialista más allá del término del actual mandato. Al evaluar el escenario político nacional, el ministro desestimó el impacto de los competidores de la oposición y descartó la posibilidad de un retorno a esquemas de intervención estatal.
Sin embargo, la exposición en la Bolsa de Comercio estuvo precedida por el informe técnico del titular de la Fundación Ecosur, Guido Sandleris. El economista advirtió que, pese a las proyecciones de crecimiento del PIB cercanas al 2,3% para 2026, la percepción de los consumidores registra signos de erosión debido al incremento en los niveles de desempleo, una aceleración de la inflación en el mes de julio y la suba en las tasas de morosidad de los créditos de consumo.
Frente a estas advertencias, Caputo minimizó las lecturas coyunturales y aseguró que el proceso de estabilización en marcha terminará por disipar las dudas electorales antes de lo previsto, posicionando al orden fiscal como la principal bandera de gestión para sostener la gobernabilidad en los próximos años.

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