Un estudio de la consultora Varianza revela que la mayoría de los cordobeses migró hacia segundas o terceras marcas, disminuyó el consumo de carne vacuna y recortó gastos en indumentaria, recreación y actividades deportivas.
La crisis económica continúa impactando de forma directa en la calidad de vida y las pautas de consumo de la provincia de Córdoba. Un relevamiento provincial elaborado por la consultora Varianza sobre 1.500 casos confirmó que siete de cada diez cordobeses modificaron sus hábitos debido a un deterioro en sus finanzas personales durante el último año, mientras que un 32,2% prevé que la coyuntura continuará empeorando en los próximos meses.
El rubro alimentario es una de las áreas con mayores adaptaciones en el presupuesto familiar. El 62% de los encuestados optó por volcarse hacia marcas más económicas en alimentos y productos de limpieza, en tanto que un 17,5% directamente adquiere la opción de menor precio disponible sin evaluar la marca. En relación a la carne, el 59% achicó las cantidades o cambió de cortes, y un 20% reemplazó la carne vacuna por alternativas como pollo o cerdo para amortiguar los costos.
El ajuste presupuestario también alcanzó a la economía del tiempo libre y los bienes semidurables. Cerca del 87% de los consultados redujo o eliminó las salidas recreativas, mientras que dos tercios interrumpieron membresías en gimnasios o talleres deportivos. En el sector textil, un 42,5% discontinuó por completo la compra de indumentaria, al tiempo que la utilización del vehículo particular y la compra de electrodomésticos registraron marcadas postergaciones por razones de costos.

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