La presentación del proyecto de ley de estructura orgánica en la Unicameral marca el cierre de la reingeniería del Gabinete provincial. La centralización de decisiones bajo la Jefatura de Gabinete de Manuel Calvo, el empoderamiento de Guillermo Acosta en las empresas públicas y la redefinición de las agencias concentran la atención política de cara a la segunda mitad del mandato.
El envío del proyecto de Ley Orgánica del Poder Ejecutivo a la Legislatura de Córdoba excede la mera formalidad administrativa de rediseñar un organigrama. Para el gobernador Martín Llaryora, la fijación por ley de la estructura ministerial constituye el trazado del mapa de poder con el que encarará la segunda mitad de su gestión y el trampolín estratégico para el escenario electoral de 2027.
Con la sesión especial convocada en la Unicameral, el Ejecutivo busca congelar un esquema de gobierno caracterizado por la concentración de la toma de decisiones, la búsqueda de eficiencia operativa y el reposicionamiento de figuras clave del PJ cordobés. La norma fija las competencias de cada área y establece cuáles dirigentes ganan volumen político dentro de la Casa de Gobierno y cuáles quedan relegados a roles secundarios.
El eje del poder: centralización en la Jefatura de Gabinete y control de las empresas públicas
La reestructuración impulsada por el Gobernador redefine los contrapesos internos del oficialismo provincial a través de dos movimientos centrales:
- La Jefatura de Gabinete como superestructura: La creación del cargo para Manuel Calvo representa el cambio político de mayor volumen. Al absorber las secretarías generales y la articulación directa con los ministerios, Calvo se consolida como el principal ordenador político del Gabinete, descomprimiendo la agenda cotidiana del Gobernador y articulando la relación con el bloque oficialista en la Legislatura.
- Súper Ministerio de Economía y gestión de empresas estratégicas: El pase de empresas clave como la Empresa Provincial de Energía de Córdoba (EPEC) y Caminos de las Sierras bajo la órbita del ministro de Economía, Guillermo Acosta, responde a un criterio de estricto control financiero y eficiencia de caja. Acosta suma así el control de la obra pública vial y la política energética provincial, dos de las cajas más voluminosas del Estado cordobés.
- Integración de nuevos actores: La incorporación de Gabriel Frizza al Ministerio de Cooperativas y Mutuales refuerza la estrategia del llaryorismo de tejer alianzas territorialmente transversales con sectores del vecinalismo y del radicalismo no alineado, consolidando la presencia del marco cooperativo en el interior provincial.
La batalla por las Agencias y el esquema de desarrollo económico
Una de las principales incógnitas que busca saldar el texto definitivo de la Ley Orgánica es el futuro de las Agencias provinciales (ProCórdoba, Córdoba Joven, Córdoba Deportes, Córdoba Turismo y Córdoba Cultura). Históricamente caracterizadas por su autarquía y agilidad administrativa, el proyecto contempla redefiniciones de rango e integración de áreas.
En el plano del desarrollo productivo, la reestructuración formalizará el rol de Pablo De Chiara al frente del ProCórdoba, unificando las carteras de Innovación, Competitividad y Conectividad. La meta oficial es alinear la promoción del comercio exterior con el ecosistema de economía del conocimiento e innovación tecnológica, un sello distintivo de la gestión que Llaryora inició durante su paso por la Municipalidad de Córdoba.
El impacto legislativo y la interna del PJ cordobés
La fijación del esquema orgánico mediante ley parlamentaria impone un rígido límite temporal. Una vez aprobada la norma, cualquier movimiento de piezas, modificación de rango o traspaso de secretarías requerirá un nuevo trámite legislativo, lo que convierte a estas horas en el último margen político del Gobernador para realizar ajustes finos o sumar nombres al Ejecutivo.
Dentro del Partido Justicialista cordobés, la lectura del nuevo Gabinete es indisociable de la proyección hacia 2027. La visibilidad que otorgará la nueva estructura a ministerios clave servirá para medir la capacidad de gestión y el volumen electoral de los funcionarios que aspiran a integrar las listas del oficialismo en las próximas elecciones de medio término y en la carrera por la gobernación.

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