13 octubre, 2026

Estrategia en el cordobesismo: Martín Llaryora negocia con la Casa Rosada y apuesta a la dispersión opositora para asegurar su reelección

El gobernador de Córdoba despliega una táctica de doble vía que combina la gestión con un acercamiento a la administración nacional, mientras la oposición provincial enfrenta internas entre Gabriel Bornoroni, Luis Juez y Rodrigo de Loredo. El esquema apunta a consolidar la continuidad del PJ cordobés en las elecciones de 2027.

En la antesala de un nuevo aniversario del ciclo político iniciado por el peronismo en Córdoba hace casi tres décadas, el gobernador Martín Llaryora ejecuta una estrategia política de doble frente destinada a afianzar su proyecto de reelección. Desde el Centro Cívico observan con optimismo el escenario electoral hacia el arranque del próximo año, confiados en la efectividad de mantener una sintonía operativa con la Casa Rosada mientras operan sobre las fracturas internas de la oposición provincial. Esta táctica busca disipar el impacto de recientes sacudidas institucionales en el ámbito legislativo local y posicionar al oficialismo ante un mapa de adversarios atomizado.

El pilar central de la negociación con la administración central gira en torno a la posibilidad de un pacto de no agresión con el espacio libertario. Las conversaciones informales, canalizadas a través del jefe de Gabinete provincial, Manuel Calvo, y dirigentes del gabinete nacional como Diego Santilli, plantean un entendimiento donde el gobernador cordobés evitaría alinearse con el peronismo nacional en el plano presidencial a cambio de que La Libertad Avanza compita en la provincia con lista propia. Una oferta electoral libertaria de carácter individual impediría la conformación de un frente opositor unificado en el distrito, neutralizando el principal factor de riesgo para la continuidad del partido cordobés.

En la vereda opuesta, la falta de acuerdos en la oposición complejiza la articulación de una propuesta de consenso para enfrentar al Ejecutivo. El referente libertario Gabriel Bornoroni cuenta con el respaldo de Karina Milei para liderar la boleta del espacio oficialista nacional, apostando a que el peso de la marca presidencial compense su nivel de instalación en el electorado. Por su parte, el senador Luis Juez modera públicamente sus aspiraciones personales en pos de la unidad, aunque mantiene la expectativa de ser considerado como una alternativa competitiva si la oferta libertaria no logra consolidarse en las encuestas provinciales.

A este escenario se suma la posición del diputado radical Rodrigo de Loredo, quien gestiona apoyos ante operadores de la Casa Rosada presentando estudios de opinión que lo ubican con ventaja en el electorado opositor. De Loredo promueve la conformación de una alianza estratégica con los libertarios bajo el argumento de asegurar el triunfo en la provincia y blindar el capital político nacional de la gestión central en el distrito de cara al calendario electoral de 2027. Ante estas disputas de liderazgo, el oficialismo provincial acelera los tiempos de la gestión y prevé fijar los comicios locales para el inicio del otoño, confiando en que las diferencias entre sus competidores impidan la estructuración de un frente común.