28 agosto, 2026

Entre el parate automotriz y el empuje minero: el trasfondo del cambio de matriz en la producción

Un relevamiento de la cámara del sector reveló una baja interanual del 3,5% en los puestos de trabajo formales y una contracción acumulada del 10,5% desde diciembre de 2023. La brecha de «costo país» con Brasil —de entre un 30% y un 35%— y la apertura de importaciones aceleran la pérdida de competitividad en la cadena autopartista y la maquinaria agrícola.

La transición de la matriz económica nacional y el incremento del denominado «costo país» profundizaron el parate en la industria metalúrgica y autopartista de la provincia de Córdoba. De acuerdo con los datos presentados por el Observatorio de la Actividad Metalúrgica de la Cámara de Industriales Metalúrgicos y Componentes de Córdoba (Cimcc), la actividad destruyó 1.354 puestos de trabajo en el último año (un descenso interanual del 3,5%), lo que equivale a un ritmo de destrucción laboral superior a los 110 empleos mensuales. En la perspectiva histórica reciente, la nómina formal de la actividad cayó un 10,5% desde diciembre de 2023, acumulando una pérdida de 4.168 empleos.

El informe expone un marcado deterioro operativo: en julio, cuatro de cada diez empresas (40,3%) registraron niveles de producción inferiores a los del año previo, mientras que un 55,5% de las firmas sufrió una caída en su rentabilidad. La brecha de desempeño varía según el sector de destino: mientras que las pymes proveedoras del complejo de hidrocarburos, minería y energía sostienen expectativas positivas (75% prevé aumentar ventas), el sector automotriz y el mercado de repuestos sufren el mayor impacto. En la cadena automotriz y autopartista, más del 50% de las empresas vio caer sus ventas, golpeadas por la duplicación en las importaciones de componentes y el reemplazo de integración local por insumos importados.

El principal obstáculo estructural identificado por los industriales cordobeses reside en la pérdida de competitividad frente a la región. Con procesos tecnológicos y estándares de productividad similares, fabricar autopartes en Córdoba resulta un 35% más costoso que en Brasil, mientras que en el rubro de la maquinaria agrícola la desventaja alcanza el 30%. Desde la entidad técnica explicaron que esta asimetría no responde a la eficiencia interna de las plantas, sino al «costo país»: una sobrecarga conformada por tasas municipales sobre la energía, Ingresos Brutos en las cadenas de provisión, costos logísticos por falta de infraestructura, el saldo inmovilizado de IVA sin ajuste por inflación y la carga tributaria anticipada.