Un dato que preocupa a todos: según un informe reciente, 9 de cada 10 cordobeses aseguran que no pueden pagar sus deudas con facilidad. La inflación y el costo de vida están dejando a los hogares de la provincia en una situación muy delicada, donde llegar a fin de mes se convirtió en un desafío casi imposible.
El estudio muestra que la mayoría de los vecinos está recurriendo a financiar las compras del súper con tarjeta o a pedir préstamos para pagar las boletas de luz y gas. La preocupación crece porque la mayoría de los encuestados no ve una mejora en el corto plazo y siente que sus ingresos se quedan cada vez más atrás de los precios. Esta realidad afecta tanto a quienes tienen un trabajo formal como a los cuentapropistas, que son quienes más sienten la caída en las ventas y el aumento de los costos fijos.
La situación se nota en la calle: el consumo bajó y los planes de pago son la única forma que encuentran muchos para no caer en el veraz. Desde las cámaras de comercio advierten que si no hay una recomposición de los salarios, será difícil que la gente pueda salir de este círculo de deudas que hoy afecta a casi toda la población cordobesa.
Las autoridades y los bancos ya están recibiendo pedidos de planes especiales para que los usuarios puedan regularizar sus deudas sin que los intereses terminen de fundir sus presupuestos.

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