29 mayo, 2026

Córdoba y Buenos Aires motorizan las ventas externas en el inicio de 2026

El primer trimestre del año cerró con una marca positiva para las exportaciones nacionales, superando los US$ 21.800 millones. Buenos Aires, Santa Fe y Córdoba se mantienen como el «tridente productivo» de la Argentina, concentrando el volumen principal de las operaciones, mientras sectores emergentes como la energía y la minería comienzan a ganar terreno en el mapa de ingresos de divisas.

Los datos difundidos este jueves 23 de abril por consultoras especializadas confirman que la estructura exportadora del país sigue descansando sobre sus polos tradicionales. Buenos Aires encabezó el ranking con envíos por US$ 7.039 millones, lo que representa casi un tercio del total nacional. Por su parte, la provincia de Córdoba logró un sólido desempeño al alcanzar los US$ 2.635 millones, registrando un crecimiento interanual del 11,6%, una cifra que refleja la recuperación de los sectores industriales y agroexportadores tras los desafíos del año anterior.

Radiografía del crecimiento regional

El análisis pormenorizado del informe revela que el crecimiento no fue uniforme, pero sí sostenido en las jurisdicciones con mayor peso económico:

  • El empuje de la Región Centro: Córdoba y Santa Fe mostraron subas de dos dígitos (11,6% y 16,4% respectivamente). Este dinamismo es fundamental para el sostenimiento del empleo local y la actividad de las PyMEs de cada barrio que forman parte de la cadena de valor exportadora.
  • Motores emergentes: Neuquén, impulsada por el sector energético, registró un salto del 31%, mientras que provincias mineras como Catamarca casi duplicaron sus ventas externas con un incremento del 99,2%.
  • Concentración económica: Solo cinco provincias (Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba, Neuquén y Santa Cruz) explican el 75% de la riqueza que ingresa al país por comercio exterior.

El impacto en la economía de cercanía

Para el vecino y el comerciante local, estas cifras son el termómetro de la actividad económica real. Cuando las exportaciones de la provincia crecen, se genera un efecto derrame que sostiene la demanda interna y la estabilidad de los puestos de trabajo en los sectores productivos. No obstante, el informe también deja notas de alerta: provincias como Río Negro y Tierra del Fuego presentaron retrocesos, lo que marca una disparidad que afecta el equilibrio regional.

El liderazgo de Córdoba en este esquema reafirma su rol como actor central de la economía argentina. La capacidad de la provincia para aumentar sus ventas externas por encima del promedio nacional subraya la competitividad de sus sectores estratégicos en un escenario global que demanda cada vez más eficiencia y valor agregado.