A tres meses de la gira suramericana del Pontífice, la Conferencia Episcopal Argentina (CEA) formalizó el organigrama operativo que coordinará los aspectos financieros, de seguridad e infraestructura. Con la Presidencia de Monseñor Marcelo Colombo y una mesa ejecutiva tripartita, la Iglesia configura un Equipo Local autónomo en Córdoba para gestionar el despliegue de un evento de escala masiva e impacto federal.
La confirmación de la gira sudamericana que traerá al papa León XIV a la Argentina, Uruguay y Perú durante el próximo mes de noviembre ingresó en su fase de ejecución técnica. Tras 60 días de gestiones preliminares, la Conferencia Episcopal Argentina (CEA) presentó la estructura operativa y el esquema de gobernanza que administrará el despliegue del viaje apostólico, situando a la provincia de Córdoba como uno de los epicentros territoriales junto a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y el Santuario Nacional de Luján.
El armado institucional diseñado por la conducción eclesiástica responde a un doble desafío: articular una narrativa pastoral unificada en medio de un escenario político y social complejo, y garantizar un dispositivo logístico-financiero capaz de coordinar la seguridad, el transporte y la infraestructura de grandes concentraciones urbanas en permanente interlocución con las autoridades del Estado nacional y las provincias.
La mesa estratégica: conducción política y criterios pastorales
La dirección ejecutiva y el marco doctrinario de la visita quedaron centralizados en la Comisión Nacional, un cuerpo de conducción presidido por el arzobispo de Mendoza y titular de la CEA, Monseñor Marcelo Colombo. Acompañado por los obispos Raúl Pizarro, Jorge García Cuerva, Jorge Eduardo Scheinig y Alejandro Musolino, el objetivo primordial de esta mesa de conducción es salvaguardar el sentido pastoral de la presencia papal, evitando que el acontecimiento sea instrumentalizado en la arena política local.
Desde la Oficina de Prensa del episcopado remarcaron que este estamento definirá los “criterios generales y la narrativa” del viaje, sirviendo como el único canal de validación de la agenda oficial frente a la Santa Sede.
El «cerebro» técnico: organigrama tripartito y áreas especializadas
En el nivel ejecutivo, la CEA diseñó un Equipo Coordinador General enfocado de forma exclusiva en la ingeniería financiera y logística del viaje. La estructura adopta un modelo de gestión corporativo con tres cabezas de mando:
- Dirección Ejecutiva: Encabezada por Monseñor Raúl Pizarro (Coordinador General), el presbítero Matías Taricco (Director Operativo) y el contador Pablo Sabatté (Gerente de Proyecto).
- Gestión por Áreas: La estructura se atomiza en seis comisiones operativas especializadas: Logística e Infraestructura (Gonzalo Zabala); Administración y Finanzas (Marcelo Cancelliere); Comunicación (Máximo Jurcinovic); Voluntariado (Federico Desteffaniz); Eventos y Liturgia (Pedro Inzaurraga y Rodrigo Martínez); y Contenidos (Constanza Levaggi).
Este equipo será el responsable de auditar los costos de montaje de los escenarios masivos, la contratación de sistemas de amplificación y pantallas de alta definición, la acreditación del periodismo internacional y la coordinación de las fuerzas de seguridad federales con la Casa Militar.
La descentralización en Córdoba: autonomía operativa y articulación público-privada
Dada la envergadura de la capital provincial como nodo receptivo del interior del país, el documento oficial confirma la creación de un Equipo Local de Coordinación para Córdoba. Esta unidad operativa local contará con un Director Operativo designado por el arzobispado local y cuatro enlaces técnicos en áreas críticas: logística, liturgia, comunicación y manejo del cuerpo de voluntarios.
Aunque el equipo cordobés operará con autonomía para administrar las particularidades del territorio (movilidad urbana, predios para misas multitudinarias y capacidad hotelera), deberá reportar sus movimientos al esquema centralizado en Buenos Aires.
El despliegue de esta fase operativa obligará en los próximos días a acelerar la mesa de trabajo conjunta entre el gobierno de Córdoba, la Municipalidad capitalina y la cúpula eclesiástica para definir las obras de infraestructura temporal, los corredores sanitarios y los operativos de tránsito que demandará la llegada de fieles de toda la Región Centro y el NOA.

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