13 octubre, 2026

El recorte de proyecciones del FMI para Argentina: la baja del PBI frente a la suba de la inflación

En su informe de Perspectivas de la Economía Mundial (WEO), el Fondo Monetario Internacional recortó en 1,4 puntos la estimación del PBI argentino para este año y elevó la pauta inflacionaria al 32,5%, exponiendo el estancamiento de la demanda interna y la rigidez de las condiciones financieras.

En el marco de las Reuniones Anuales del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial celebradas en Bangkok, Tailandia —donde el ministro de Economía, Luis Caputo, encabeza negociaciones bilaterales por un nuevo programa de financiamiento—, el organismo multilateral publicó la actualización de octubre de su informe de Perspectivas de la Economía Mundial (WEO, por sus siglas en inglés). El documento asesta un severo recálculo a las variables macroeconómicas de la Argentina: la proyección de crecimiento del Producto Bruto Interno (PBI) para 2026 se redujo drásticamente del 3,5% estimado en abril a un 2,1%, acumulando un recorte de 1,9 puntos porcentuales respecto de las previsiones de hace un año. En paralelo, la entidad monetaria incrementó la previsión de inflación promedio anual para 2026, elevándola del 30,4% al 32,5%, cifra que contrasta de manera acentuada con el 16,4% que el propio organismo contemplaba en sus cuadros del ciclo previo.

La corrección a la baja en la actividad económica interna responde, según detalló la subdirectora del Departamento de Investigación del FMI, Petya Koeva Brooks, a una contracción de la demanda doméstica y al impacto persistente de las condiciones financieras restrictivas vinculadas al proceso de transformación estructural. A nivel regional, mientras América Latina y el Caribe mantuvieron un promedio de expansión estimado en 2,3%, el ajuste sobre el desempeño argentino se ubicó entre los más severos de la región junto a los de Chile y Uruguay. Además, el diferencial inflacionario ubica a la economía local en una posición de extrema vulnerabilidad: el 32,5% proyectado para el país multiplica por casi cinco el promedio regional (6,8%), situando la tasa de desempleo nacional en un 7,6% para 2026, con una leve absorción al 7,1% proyectada para 2027.

Pese a la desaceleración del año en curso, el FMI prevé una aceleración de la actividad económica hacia el último trimestre del año que se consolidaría en 2027, período para el cual proyecta un rebote del PBI del 3,5% y una desaceleración de la inflación promedio al 21,2%. El organismo atribuye este eventual cambio de tendencia a términos de intercambio favorables, el repunte de la inversión privada y la tracción de las divisas generadas por las exportaciones del sector agropecuario y energético, estimando además un superávit de la cuenta corriente del 0,6% del PBI tanto para 2026 como para 2027. Estos ajustes coinciden con las correcciones a la baja publicadas por las consultoras privadas en el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central (BCRA), confirmando una ralentización generalizada de las proyecciones macroeconómicas.