La ciudad del norte cordobés es el epicentro de una causa por abuso y grooming que se originó en Buenos Aires. Los operativos conjuntos lograron desbaratar una banda que utilizaba amenazas de muerte para silenciar a menores de edad.
Lo que comenzó como una serie de sospechas individuales terminó en una megacausa judicial que golpea directo al corazón de Deán Funes. Trece jóvenes denunciaron haber sido víctimas de un esquema de terror psicológico que nacía en una celda bonaerense. Los atacantes prometían un futuro en el modelaje publicitario para obtener material íntimo, que luego era utilizado para amedrentar a las adolescentes y exigirles cuantiosas sumas de dinero.
El despliegue policial de las últimas horas incluyó registros en Temperley, La Plata y Rafael Calzada, donde se detectaron terminales de cobro y teléfonos vinculados a la organización. Las autoridades locales destacan la valentía de las víctimas para denunciar y advierten sobre la importancia de no acceder a exigencias económicas ante amenazas en línea. El imputado principal enfrenta ahora cargos agravados que podrían ampliar significativamente su permanencia en prisión.

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