La Federación de Prestadores del PAMI anunció un cese de actividades en todo el país tras el fracaso de las negociaciones por los nuevos valores de las prestaciones. La medida de fuerza denuncia una «asfixia financiera» provocada por un nuevo modelo de pago que busca fijar un monto mensual por afiliado, independientemente de su historial clínico o necesidades médicas.
Durante este lunes, martes y miércoles, la atención en clínicas y centros adheridos se verá limitada a guardias mínimas. Los médicos sostienen que el ajuste propuesto por la obra social no solo es insuficiente frente a la inflación, sino que además atenta contra la ética profesional al pretender limitar la cantidad de prácticas médicas permitidas por paciente.
El informe presentado por las cámaras sectoriales indica que el costo de los insumos hospitalarios ha subido muy por encima de los valores que el PAMI está dispuesto a reconocer. Esta brecha económica está llevando a muchos establecimientos del interior del país a una situación de quebranto técnico, lo que podría derivar en la suspensión definitiva de servicios básicos para los jubilados.
Los representantes de los prestadores esperan una respuesta formal de las autoridades nacionales antes de que finalice la semana. Advierten que, de mantenerse la actual política de pagos, el acceso a la salud para los millones de afiliados del PAMI quedará seriamente comprometido en el corto plazo.

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