13 octubre, 2026

Austeridad nacional vs. activismo provincial: Martín Llaryora lanza un plan para mitigar la recesión

Frente a la política del Gobierno nacional de no intervenir en las deudas y el consumo, el Ejecutivo cordobés presentó los programas «Alivio Cordobés» y «Córdoba Impulsa», junto a una nueva Ley de Promoción Industrial. Las medidas buscan refinanciar a 250.000 deudores, subsidiar tasas para pymes y otorgar exenciones fiscales en Ingresos Brutos.

En una clara marcación de diferencias respecto de la postura económica del Gobierno nacional, la provincia de Córdoba desplegó un paquete de medidas de estímulo financiero y fiscal orientado a frenar el deterioro de la actividad productiva y la caída de la recaudación. El plan articulado por el gobernador Martín Llaryora y el ministro de Economía Guillermo Acosta contempla un costo fiscal estimado en $900.000 millones (con proyecciones que alcanzan el billón de pesos), apoyándose en la estructura operativa de Bancor y en exenciones tributarias estratégicas para morigerar la pérdida de capacidad de pago de los hogares y la sequía de capital de trabajo en las empresas locales.

El eje social del programa se estructura a través del proyecto «Alivio Cordobés», enfocado en reestructurar las pasividades de más de 250.000 deudores en mora. La iniciativa alcanza a personas físicas con ingresos familiares inferiores a 10 salarios mínimos clasificadas en Situación 2 o 3 en la Central de Deudores del Banco Central al 31 de julio de 2026. Para estos casos, se consolidarán deudas de préstamos y tarjetas de crédito en cuotas fijas de 24 a 48 meses con un tope de Tasa Nominal Anual (TNA) del 35% —frente al 70% promedio del mercado—, esquema que se sustenta mediante la aplicación de una alícuota del 0% en Ingresos Brutos sobre los intereses generados por dichas refinanciaciones.

En el plano comercial e industrial, la gestión provincial implementó el plan «Córdoba Impulsa», que habilita 6 cuotas sin interés con la tarjeta Cordobesa en más de 400 supermercados y farmacias, además de una línea crediticia de $20.000 millones destinada a financiamiento de capital de trabajo a tasa subsidiada del 33% TNA. Asimismo, en el marco del Día de la Industria, el Ejecutivo impulsó la unificación de la Ley de Promoción Industrial, elevando a $4.500 millones el techo de facturación para acceder al beneficio de Ingresos Brutos Cero para pymes, a cambio del compromiso empresarial de reinvertir al menos un 1,20% de su base imponible en activos fijos locales.