Un profundo informe sobre las finanzas hogareñas en la provincia de Córdoba confirmó que el 60% de las familias solicitó algún tipo de ayuda financiera en los últimos seis meses. La estadística pone de manifiesto la asfixia económica que atraviesan los ciudadanos para costear la vida cotidiana en un contexto de alta inflación.
El relevamiento indica que la toma de deuda se ha convertido en la herramienta principal para evitar el corte de servicios básicos o la mora en los alquileres. El uso de los adelantos de sueldo y el pago mínimo de las tarjetas de crédito son las modalidades más frecuentes detectadas entre los encuestados, lo que incrementa el costo financiero total de las canastas familiares.
Los expertos que elaboraron el estudio subrayan que el nivel de endeudamiento es transversal a distintos estratos sociales, aunque golpea con mayor dureza a quienes no cuentan con ingresos fijos. La incapacidad de ahorro es hoy una constante en el 60% de la población medida, lo que limita las posibilidades de progreso y consumo de bienes no esenciales.
Este panorama fiscal de los hogares cordobeses enciende las alarmas sobre la sostenibilidad del consumo en el corto plazo. Con una parte mayoritaria de la población comprometida con deudas bancarias o personales, la recuperación económica de la provincia depende en gran medida de la estabilización de los precios y la mejora de los salarios reales.

Más historias
Descentralización y red eléctrica: el impacto de los 52 MW distribuidos en la matriz energética de Córdoba
Fiscalización e inflación: El debate empresario por los controles aduaneros ante la brecha de precios
El trasfondo político del salvataje financiero de Llaryora frente a la Casa Rosada