13 octubre, 2026

Apertura comercial y costos locales: Stellantis evalúa la continuidad de sus plantas en la Argentina

El grupo automotriz advirtió que analiza distintos escenarios para sus fábricas de El Palomar y Ferreyra, los cuales abarcan desde la reorganización productiva hasta el eventual cierre de las instalaciones.

La conducción regional de Stellantis encendió las alarmas de la industria automotriz tras confirmar que revisa el futuro de su infraestructura productiva en el país. El presidente del grupo para América del Sur, Herlander Zola, manifestó que las decisiones del consorcio contemplan cuatro alternativas operativas: trasladar líneas entre predios, conservar ambas plantas, cerrar una de ellas o concretar el cese total de actividades en Argentina. El escenario responde al cambio en las condiciones de mercado tras la apertura comercial, el ingreso masivo de vehículos importados —principalmente desde China y Brasil— y la pérdida de competitividad frente a los costos de producción brasileños, los cuales resultan significativamente menores en materia laboral y de integración de autopartes.

El impacto de la coyuntura sectorial se evidencia de forma desigual en cada uno de los centros industriales del grupo, que en conjunto emplean a unas 5.000 personas. En El Palomar, la pérdida de cuota de mercado de Peugeot motivó la supresión de un turno de trabajo, esquemas de retiros voluntarios y la adaptación de los ritmos de despacho, manteniendo parte de la actividad sostenida por los envíos al exterior. En tanto, en el complejo cordobés de Ferreyra, donde se proyectó una inversión de u$s385 millones para la producción de las pickups Fiat Titano y RAM Dakota junto al desarrollo del motor Multijet 2.2, el ritmo de fabricación fue desacelerado a la espera de la evolución de la demanda. La resolución definitiva quedará atada al desempeño del mercado brasileño —destino del 65% del volumen regional— y a la estabilidad de las reglas de juego tras las definiciones electorales en el país vecino.