13 octubre, 2026

Crecimiento a dos velocidades en Argentina: por qué la expansión del PBI en 2026 no tracciona al empleo de forma masiva

El aumento del 5,1% en la actividad durante el primer semestre de 2026 se sostuvo en sectores de alta productividad pero baja intensidad laboral (agro, minería y finanzas). La industria, la construcción y el comercio —que concentran el 58% de los puestos de trabajo— continúan por debajo de los niveles de 2023, repitiendo un patrón de dualidad económica presente en las últimas gestiones.

La economía argentina registró una expansión del 5,1% en el primer semestre de 2026 en comparación con el mismo período de 2023. Sin embargo, el dinamismo responde a un esquema de «dos velocidades»: el rebote fue impulsado por sectores que explican el 55% del PBI, pero que emplean únicamente al 42% de la fuerza laboral. De acuerdo con los datos del Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) del INDEC, ramas como la pesca (+247,6%), la explotación de minas y canteras (+15,6%) y el agro (+4,6%) lideraron la incidencia positiva, apoyados en la mayor productividad, el superávit comercial y la desregulación sectorial.

En contraposición, los rubros de mayor capilaridad ocupacional retrocedieron respecto a la primera mitad de 2023: la construcción cayó un 13,4%, la industria manufacturera un 11,8% y el comercio un 5,6%. Este bloque representa el 45% del PBI pero reúne al 58% del empleo total, lo que explica la lentitud en la recuperación del consumo masivo y la percepción del ingreso en los hogares a pesar de un desempleo del 7,8%. Este comportamiento dual no es exclusivo de la gestión actual: el informe detalla que tanto el segundo mandato de Cristina Fernández de Kirchner (con el 46,9% del PBI en sectores contractivos) como los de Mauricio Macri y Alberto Fernández presentaron brechas similares entre la generación de producto y el arrastre sobre los puestos de trabajo.