28 agosto, 2026

Inundaciones y colapso glaciar en Nepal: causas del alud, saldo de la catástrofe y el rol del cambio climático

Investigaciones preliminares atribuyen la devastadora crecida en la cordillera del Himalaya al desprendimiento masivo de un glaciar que represó temporalmente un río. El desastre deja más de 300 muertos, miles de desaparecidos y severos daños en la infraestructura vial e hidroeléctrica.

Una devastadora inundación repentina golpeó la región del Hindu Kush Himalaya en Nepal, dejando un saldo provisorio de al menos 359 personas fallecidas y más de 1.400 desaparecidos, entre los que se cuentan pobladores locales, peregrinos y turistas extranjeros. De acuerdo con informes del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) y análisis de científicos basados en datos satelitales y sísmicos, la catástrofe fue provocada por un derrumbe glaciar de magnitud 5,2. El fenómeno ocurrió al desprenderse un bloque masivo de hielo en la parte inferior de un glaciar que se precipitó sobre el Lhende Khola —afluente del río Bhote Koshi—, generando un flujo masivo de lodo, sedimentos y rocas que provocó que el nivel de los ríos del valle aumentara hasta 9 metros en apenas 30 minutos.

Especialistas del Centro Internacional para el Desarrollo Integrado de las Montañas (Icidmod) y de la Universidad de Graz explican que la masa helada y los escombros habrían bloqueado temporalmente el cauce del río, acumulando un volumen descomunal de agua que terminó desbordándose horas más tarde de forma violenta. El impacto destruyó viviendas, puentes, carreteras y represas hidroeléctricas, afectando un valle que concentra cerca del 10% de la producción de energía de Nepal. La zona ya registraba antecedentes de desastres similares en 2024 y 2025, además de las avalanchas posteriores al terremoto de 2015, lo que reaviva las críticas sobre la falta de sistemas de alerta temprana transfronterizos y la vulnerabilidad de las poblaciones asentadas en valles de alta montaña.

Aunque los científicos instan a la cautela antes de atribuir de manera directa este evento único al calentamiento global, coinciden en que la crisis climática está alterando drásticamente el equilibrio del Himalaya, una región que se calienta a una velocidad superior al promedio mundial. El aumento de las temperaturas acelera el derretimiento de los 63.000 glaciares de la zona —cuya tasa de pérdida de hielo se ha duplicado desde el año 2000— y provoca el descongelamiento del permafrost, debilitando las paredes rocosas que antes eran sostenidas por la masa helada. Este proceso incrementa los riesgos de derrumbes en cadena y la formación de lagos glaciares inestables, configurando lo que expertos califican como una «nueva normalidad» de desastres de rápido desarrollo donde los tiempos de evacuación se reducen a escasos minutos.