28 agosto, 2026

La inflación de julio corta la racha a la baja: consultoras prevén un IPC de entre 1,9% y 2,1%

A la espera del dato oficial del INDEC, los relevamientos privados ubican el Índice de Precios al Consumidor entre el 1,9% y el 2,1% mensual. La suba en turismo, pasajes y recreación impulsó el componente estacional e interrumpió tres meses de desaceleración consecutiva, aunque los alimentos mostraron un comportamiento más calmo.

El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) dará a conocer el Índice de Precios al Consumidor (IPC) correspondiente a julio de 2026. Tras el 1,9% registrado en junio, las estimaciones del sector privado anticipan que el proceso de desinflación atravesó un freno temporal durante el mes pasado, impulsado principalmente por rubros de fuerte perfil estacional vinculados a las vacaciones de invierno y al receso de medio año.

Las mediciones de consultoras como C&T Asesores Económicos, Analytica, EconViews y Eco Go sitúan la variación de precios en una horquilla de entre el 1,9% y el 2,1% mensual. De confirmarse estas proyecciones, el índice rompería con la racha a la baja de los últimos tres meses, ubicándose en línea con la mediana del Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) que confecciona el Banco Central.

El peso del turismo y el comportamiento de los rubros clave

El principal vector de aceleración en julio no provino de los precios regulados ni de los bienes masivos, sino del segmento estacional. Factores como la temporada turística invernal y el movimiento de pasajeros impactaron directamente sobre pasajes aéreos, hotelería y actividades recreativas.

  • Alimentos y bebidas bajo la media: En el rubro de mayor incidencia social, la suba promedio se ubicó cercana al 1,6% mensual, por debajo del nivel general. La baja estacional en el precio de las frutas operó como un ancla parcial ante los incrementos en otros productos de la canasta básica.
  • Servicios e insumos: En el área de Vivienda se observó un comportamiento dispar, con aumentos más moderados en gas y agua contrapesados por subas en electricidad. Salud, por su parte, continuó mostrando una tendencia a la desaceleración tanto en medicamentos como en cuotas de medicina prepaga.

El antecedente porteño y el sesgo metodológico

Como referencia previa, el IPC de la Ciudad de Buenos Aires (IPCBA) registró en julio un salto al 2,9% mensual, tras el 1,8% de junio, traccionado por Alimentos, Restaurantes, Hoteles y Transporte.

No obstante, los analistas recuerdan que el indicador de la Capital Federal no se traslada de forma directa al promedio nacional. Mientras la canasta porteña otorga un peso preponderante a los servicios y el turismo, el IPC del INDEC pondera con mayor intensidad a los bienes de consumo masivo, lo que suele suavizar el impacto de los rubros estacionales en el resultado del país.

El foco del mercado estará puesto en determinar si la aceleración de julio representa un rebote transitorio por factores de calendario o si refleja una mayor resistencia para perforar de manera definitiva la barrera del 2% mensual en el último tramo del año.