28 agosto, 2026

Por qué el salto del petróleo frena la baja de combustibles y beneficia a Vaca Muerta

La escalada del Brent en Medio Oriente reconfigura las proyecciones de inflación local y paraliza la reducción de precios en los surtidores. El esquema de «buffer» diseñado por YPF vuelve a ser el eje central para contener el traspaso a precios.

El salto internacional en la cotización del petróleo crudo, que llevó al barril Brent a superar la barrera de los US$ 100 (con subas superiores al 6%), reabrió de forma inmediata el debate sobre la sustentabilidad de la política de precios de los combustibles en la Argentina. Impulsado por el recrudecimiento de las tensiones bélicas entre Estados Unidos, Irán y ataques a buques en el mar Rojo, el repunte no solo desestabilizó a las principales bolsas de Europa y Wall Street, sino que alteró la hoja de ruta que la industria petrolera local preveía para el segundo semestre del año.

En el mercado interno, el impacto directo se tradujo en la suspensión por tiempo indeterminado de cualquier rebaja en los surtidores. A principios de abril, YPF —seguida por el resto de las refinadoras del país— implementó un mecanismo de «buffer de precios» con un techo de US$ 95 por barril, diseñado para desacoplar el mercado local de la volatilidad internacional y congelar el valor de la nafta súper en torno a los $2.000. Sin embargo, las declaraciones de su CEO, Horacio Marín, confirmando que la empresa aún no alcanzó el valor de equilibrio para ajustar hacia abajo, evidencian que el nuevo escenario global posterga indefinidamente la normalización de la cuenta compensadora de la compañía.

Desde una perspectiva macroeconómica, el sostén de un barril elevado en el exterior presenta una doble cara para la economía argentina. Por un lado, la resistencia a la baja en los precios de la nafta quita un elemento clave para acelerar la desaceleración de la inflación en el rubro transporte y logística. Por el otro, la cotización de US$ 100 fortalece sensiblemente la rentabilidad de las exportaciones de crudo no convencional provenientes de Vaca Muerta, reflejándose en el comportamiento de los activos en Wall Street, donde los papeles de la propia YPF (+0,9%) y empresas vinculadas a la cadena industrial como Ternium (+2,3%) lograron operar en verde frente a la caída generalizada de las acciones financieras.

El nuevo piso del barril obliga al Gobierno nacional y a las petroleras a recalibrar su estrategia en un delicado equilibrio: preservar los márgenes de inversión para la infraestructura exportadora sin trasladar presiones adicionales al bolsillo del consumidor en el mercado doméstico.