Beneficiadas por la quita total de aranceles a los vehículos electrificados de bajo costo, unas 28 firmas del gigante asiático compiten en el país. El auge de los modelos híbridos y eléctricos puros desafía el liderazgo de las automotrices tradicionales en el mercado local.
El mapa del mercado automotor argentino atraviesa una transformación estructural impulsada por el agresivo posicionamiento de los fabricantes asiáticos. De acuerdo con datos del sector, durante el primer semestre de 2026 las marcas de origen chino alcanzaron el 10% de las ventas totales de vehículos cero kilómetro en el país, un salto exponencial en comparación con el escaso 1,6% que representaban apenas un año atrás. La oferta se diversificó de manera drástica: a comienzos de 2020 operaban 12 automotrices de ese origen en el territorio nacional, mientras que actualmente compiten 28 firmas asiáticas —con el gigante BYD a la cabeza, consolidado en el octavo puesto del ranking general de patentamientos—, previéndose que el catálogo disponible supere el centenar de modelos antes de que concluya el año.
El punto de quiebre que aceleró este fenómeno radica en un cambio regulatorio estratégico implementado por el Poder Ejecutivo. A través del Decreto 49/25, el Gobierno nacional redujo al 0% el impuesto extrazona (que históricamente se ubicaba en el 35%) para aquellos vehículos con tecnologías de propulsión ecológica que ingresen dentro del cupo anual de 50.000 unidades, siempre que su valor FOB en puerto de origen sea igual o inferior a los U$S 16.000. Esta medida regulatoria derrumbó los precios locales, permitiendo una oferta que oscila entre los U$S 19.000 y U$S 40.000, logrando democratizar el acceso a unidades electrificadas y disparando el interés de los consumidores en grandes centros urbanos como la provincia de Córdoba.
Esta flexibilización arancelaria impactó de lleno en la matriz tecnológica del parque automotor circulante. Según los reportes mensuales de la Asociación de Concesionarios de Automotores de la República Argentina (Acara), durante la primera mitad del año los patentamientos de modelos 100% eléctricos se incrementaron un 878%, mientras que las unidades híbridas registraron una suba del 315% interanual. Los directivos de las principales redes de concesionarias locales —como Autocity, Grupo Montironi y Baic Center— señalan que los modelos híbridos enchufables ganan terreno como la opción óptima para el usuario debido a su autonomía combinada de hasta 1.100 kilómetros, sorteando las limitaciones actuales que presenta la infraestructura de carga pública en las rutas del país.
Ante el avance asiático, las terminales automotrices tradicionales de Occidente y Japón reconfiguran sus estrategias globales mediante alianzas y joint ventures para abaratar costos y asimilar desarrollos de software. El Grupo Stellantis ya controla el 51% de Leap Motor para introducirla en el mercado regional, Renault cogestiona plantas con Geely, y Volkswagen utiliza plataformas de SAIC Motor para sus futuros proyectos. La competencia dejó de ser una proyección de largo plazo: con experiencias consolidadas en Chile —donde los vehículos chinos representan el 45% del mercado— y Brasil, las terminales asiáticas avanzan incluso en la fase fabril local, destacándose los planes de expansión de la firma Foton para la producción de camiones ligeros en su planta bonaerense de Campana.

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