13 octubre, 2026

La estrategia del dólar de Milei: un blindaje de divisas para contener la corrida cambiaria

El Presidente detalló la conformación de un colchón de divisas compuesto por swaps, reservas acumuladas, operaciones a futuro y divisas del superávit energético para disipar riesgos de default y frenar intentos de corrida cambiaria.

En el marco de la planificación financiera hacia el próximo ciclo electoral, el presidente Javier Milei sostuvo que el Poder Ejecutivo cuenta con u$s 125.000 millones estructurados para blindar el mercado cambiario y garantizar la estabilidad macroeconómica ante eventuales tensiones sobre la divisa. El mandatario contrapuso este volumen de capacidad operativa frente al escenario registrado durante los comicios de 2025, cuando la autoridad monetaria debió contener presiones por u$s 70.000 millones bajo un esquema de mayores restricciones normativas y fragilidad legislativa. Según la exposición oficial, la meta central consiste en alejar definitivamente las expectativas de default sobre la deuda soberana y neutralizar cualquier maniobra especulativa sin necesidad de recurrir a la colocación de nuevos títulos en el mercado de crédito internacional.

El desglose del programa de contención cambiaria presentado por el Ejecutivo combina herramientas de liquidez, asistencia bilateral e instrumentos de mercado. La ingeniería financiera contempla u$s 25.000 millones en líneas de financiamiento ya acordadas con organismos multilaterales y países aliados para afrontar los vencimientos de deuda de 2027; u$s 20.000 millones por compras directas de reservas efectuadas por el Banco Central desde finales del período previo; u$s 20.000 millones pertenecientes al swap de monedas con la República Popular China; u$s 20.000 millones correspondientes al tramo de la línea swap mantenida con la Reserva Federal de los Estados Unidos; y un cupo de u$s 15.000 millones habilitados para intervenir operativamente en el mercado de dólar futuro, monto que, según las estimaciones del propio Presidente, equivale a la mitad de la base monetaria actual y permitiría absorber la liquidez en pesos disponible en la plaza.

A la par de los acuerdos y derivados financieros, el esquema de contención halla su sostén estructural en el cambio de tendencia de la balanza comercial energética, impulsado por el nivel de producción y exportación de Vaca Muerta. El Gobierno remarcó que el sector pasó de registrar un déficit estructural histórico de u$s 5.000 millones a un superávit comercial neto que actúa como cobertura natural frente a las fluctuaciones de los precios internacionales de los hidrocarburos. El ingreso sostenido de divisas por la vía real le permite al Tesoro afrontar el pago de intereses con superávit fiscal primario y garantizar la refinanciación de la deuda en moneda local, reduciendo la dependencia respecto a los mercados de capitales externos y consolidando el colchón de reservas de la autoridad monetaria.