13 octubre, 2026

Empleo joven: la desocupación juvenil triplica la media y se refugia en la informalidad

Según datos del Indec, el desempleo afecta al 17% de las mujeres jóvenes y al 14% de los varones. Mientras el empleo formal privado permanece estancado, el trabajo independiente se expandió con 300.000 nuevos ocupados en el último año, aunque el 65% opera en la informalidad y sin cobertura social.

El cuadro sociolaboral en los principales aglomerados urbanos del país expone una brecha estructural que afecta con especial severidad a las franjas más jóvenes y a los trabajadores no asalariados. De acuerdo con las últimas cifras de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del Indec, la tasa de desempleo general se ubicó en el 7,9%, pero este indicador se duplica al observar el segmento juvenil: la desocupación alcanzó el 17% en las mujeres de hasta 29 años y el 14% en los varones del mismo rango etario. La dificultad para acceder al primer empleo formal se ve agravada, además, por la irrupción de herramientas de automatización e inteligencia artificial que comienzan a reemplazar tareas administrativas, de redacción y programación básica en puestos de entrada.

En este contexto de contracción del empleo en relación de dependencia, el trabajo por cuenta propia se consolidó como el único segmento en expansión dentro del mercado de trabajo, representando ya el 25% de la población ocupada. En los últimos doce meses, aproximadamente 300.000 personas se incorporaron a la modalidad independiente, impulsadas tanto por transformaciones en la economía de plataformas como por la imposibilidad de insertarse en el circuito formal privado, el cual no registra un crecimiento neto sostenido desde hace más de una década.

Sin embargo, la expansión del cuentapropismo está atravesada por altos niveles de precarización. El 65% de los trabajadores independientes opera en la informalidad —frente al 37,9% observado en el universo asalariado—, desenvolviéndose en rubros como la construcción, la electricidad y la gastronomía sin inscripción fiscal ni aportes previsionales. Especialistas del sector advierten que la falta de cobertura médica y de protección social no solo condiciona el acceso a servicios de salud básicos en el presente, sino que evidencia el desacople entre un marco regulatorio pensado para empleos estables de por vida y las nuevas dinámicas laborales caracterizadas por la alta rotación e ingresos fluctuantes.