13 octubre, 2026

Aceleración electoral en Córdoba: Llaryora reordena sus alianzas para frenar la fuga de votos peronistas

El gobernador cordobés intensifica sus movimientos con la mirada puesta en la reelección: cerró una reunión secreta con el líder opositor, tendió puentes con la diputada nacional y prepara una foto de alto impacto con su antecesor para blindar el territorio.

El gobernador de Córdoba, Martín Llaryora, aceleró su agenda política con dinámicas propias de una campaña electoral. Aunque sostiene formalmente que la prioridad absoluta radica en la gestión, el mandatario es el único dirigente provincial que confirmó abiertamente que buscará la reelección. En ese marco, los movimientos de los últimos días revelaron una táctica calculada para reordenar el escenario político local y desactivar eventuales amenazas, abarcando desde negociaciones reservadas con la oposición hasta gestos de contención hacia las distintas vertientes del peronismo.

El primer movimiento clave fue una reunión secreta en la Ciudad de Buenos Aires con el senador Luis Juez, principal referente opositor en la provincia. El encuentro buscó destrabar las objeciones del Tribunal de Cuentas —organismo bajo control juecista que frena partidas de obra pública— y establecer canales directos de diálogo. En paralelo, Llaryora dio una señal de reconciliación al asistir a la misa por el aniversario del fallecimiento de José Manuel de la Sota, organizada por la diputada Natalia de la Sota. La presencia del gobernador buscó contener a la legisladora, crítica del Gobierno nacional y proclive a competir por fuera del PJ provincial, una fuga de votos peronistas que el oficialismo no puede permitirse.

El diseño se completa con la reaparición junto a Juan Schiaretti en la inauguración del parque León XIV en la capital provincial. Mientras Llaryora se enfoca en el control territorial de Córdoba equilibrando su relación con la Casa Rosada, Schiaretti se consolida como la proyección del cordobesismo en el plano nacional. A través de este triple juego —pactar con la oposición, contener las disidencias internas y apalancarse en la figura de su antecesor—, el gobernador mueve sus fichas para asegurar la gobernabilidad y consolidar su proyecto político.