13 octubre, 2026

¿Piso consolidado o tregua estacional? El IPC del 1,7% reabre la discusión sobre la velocidad de la desinflación

El dato publicado por el Indec confirmó un marcado retroceso desde el 2,1% de julio, acumulando un 21,3% en los primeros ocho meses del año. Sin embargo, la cifra no alcanzó para romper el récord mínimo de la gestión de Javier Milei, abriendo interrogantes sobre el margen de maniobra de la política económica para perforar el umbral del 1,5%.

El Índice de Precios al Consumidor (IPC) informado por el Indec para el mes de agosto, que registró una variación del 1,7%, ratificó el rumbo de desaceleración respecto del 2,1% medido en julio y alineó el dato nacional con el 1,7% reportado días atrás por la Ciudad de Buenos Aires. Con este resultado, la inflación interanual se ubicó en el 33,5% y el indicador acumulado en lo que va de 2026 alcanzó el 21,3%. El número final coincidió de manera exacta con el consenso de las consultoras privadas y las proyecciones del Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central, que preveían un valor promedio cercano al 1,7%.

A pesar de la desaceleración, el resultado dejó un sabor ambiguo en las filas del Gobierno. La atención del Palacio de Hacienda estaba puesta en la posibilidad de perforar el mínimo histórico de la gestión de Javier Milei, fijado en el 1,5% en mayo de 2025. El 1,7% de agosto, si bien consolida una tendencia a la baja respecto al mes previo, demuestra la persistencia de una inercia dura que impide encadenar caídas más pronunciadas sin generar tensiones sobre el consumo interno o la actividad.

El análisis de la dinámica mensual explica que el freno en el índice general respondió en gran medida a factores de estacionalidad y comportamiento de rubros clave. La desaceleración en alimentos y bebidas no alcohólicas —que pasaron de trepar un 2,9% en julio a cerca de un 1,4% en agosto— actuó como el principal ancla, sumada al fin de las vacaciones de invierno que descomprimiros las tarifas en turismo, hotelería y pasajes. No obstante, las presiones no desaparecieron por completo: incrementos puntuales hacia el cierre del mes en carnes, frutas y pescados, junto al peso constante de los ajustes en expensas y alquileres dentro de la división vivienda, impidieron un retroceso mayor y plantean la incógnita de si la economía podrá romper la barrera del 1,5% antes de fin de año.