13 octubre, 2026

¿Unidad estratégica o necesidad de contención? El trasfondo detrás del tributo a De la Sota que reunió al PJ no K

La foto compartida por Martín Llaryora y Juan Schiaretti en Buenos Aires proyecta un mensaje de cohesión interna para el «cordobesismo» tras el triunfo en Marcos Juárez, mientras opera como una vidriera nacional para armar un polo peronista al margen del kirchnerismo de cara al armado electoral.

El homenaje a José Manuel de la Sota organizado en el Hotel Savoy de Buenos Aires funcionó como el escenario ideal para una convergencia política de doble filo. Por un lado, la reaparición conjunta del gobernador Martín Llaryora y su antecesor Juan Schiaretti —acompañados por la senadora Alejandra Vigo y figuras históricas— busca blindar la unidad del oficialismo cordobés. Este movimiento cobra relevancia ante el distanciamiento de Natalia de la Sota, cuya autonomía electoral representa un riesgo latente de dispersión de votos para la estrategia de reelección del Panal.

Por otro lado, la convocatoria encabezada por Candelaria de la Sota ofreció un canal neutral para exhibir la vigencia del modelo «cordobesista» ante la dirigencia nacional. En un contexto marcado por la disputa entre Axel Kicillof y Cristina Kirchner por la conducción del PJ, la presencia de referentes como Sergio Massa, Juan Manuel Olmos, Victoria Tolosa Paz, Carlos Bianco y Gerardo Zamora reflejó la búsqueda de una alternativa de «tercera vía» o peronismo no K. La señal de unidad enviada tras la reciente victoria oficialista en las elecciones municipales de Marcos Juárez busca consolidar un núcleo de contención interna que dispute volumen político y proyección nacional frente a la gestión de Javier Milei.